Prepara la vuelta a la rutina: cómo evitar el estrés postvacacional

Prepara la vuelta a la rutina: cómo evitar el estrés postvacacional

Volver de vacaciones puede hacerse cuesta arriba.

Durante unos días hemos cambiado nuestros horarios, hemos descansado más y hemos reducido las obligaciones. De repente, toca volver a madrugar, trabajar, organizar la casa, cumplir horarios y recuperar el ritmo habitual.

Ese cambio puede hacer que algunas personas experimenten lo que conocemos como estrés postvacacional.

No se considera una enfermedad clínica, sino un proceso de adaptación a un cambio brusco de rutina. Puede manifestarse con cansancio, irritabilidad, falta de concentración, apatía o falta de motivación.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, es algo temporal.

¿Qué ocurre en nuestro cuerpo cuando volvemos de vacaciones?

Durante las vacaciones suelen cambiar nuestros horarios de sueño y comidas, disminuyen las obligaciones y disponemos de más tiempo para descansar y realizar actividades agradables. Al regresar al trabajo, el organismo tiene que adaptarse de nuevo a unos horarios y unas demandas diferentes.

En esta adaptación interviene uno de los principales sistemas de respuesta al estrés: el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA).

El eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal: el eje del estrés

Podemos imaginarlo como una cadena de comunicación entre el cerebro y las glándulas suprarrenales.

Cuando el organismo percibe una situación de estrés o una mayor demanda, el hipotálamo libera una hormona llamada corticotropina  CRH. Esta señal llega a la hipófisis, que responde liberando otra hormona, la adrenocorticotropa ACTH.

La ACTH llega hasta las glándulas suprarrenales, situadas encima de los riñones, y estimula la producción de cortisol.

El cortisol es una hormona fundamental para que el organismo pueda responder ante situaciones que requieren un esfuerzo adicional. Entre otras funciones, participa en la regulación del metabolismo y de la respuesta del organismo al estrés.

Por eso, cuando pasamos rápidamente de un periodo de descanso a otro de mayor exigencia, este sistema tiene que volver a adaptarse al nuevo ritmo.

¿Y qué ocurre con la adrenalina?

El organismo cuenta además con otra respuesta más rápida frente al estrés: la activación del sistema nervioso simpático.

Cuando se activa, aumenta la liberación de adrenalina y noradrenalina. Estas sustancias preparan al organismo para responder ante una situación que percibe como exigente: aumentan el estado de alerta y preparan al cuerpo para reaccionar.

El problema no está en esta respuesta puntual, que es normal y necesaria, sino en mantener una activación elevada durante demasiado tiempo.

En ese contexto puede aparecer una mayor sensación de cansancio, tensión y desgaste mental, que puede contribuir a algunos de los síntomas que asociamos al estrés postvacacional.

Dicho de forma sencilla

Vacaciones y trabajo tienen ritmos diferentes. Cuando el cambio es brusco, nuestro organismo necesita reajustarse.

En ese proceso intervienen el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, el cortisol y el sistema nervioso simpático, con la adrenalina y la noradrenalina.

Por eso, darle unos días al cuerpo para recuperar progresivamente sus horarios y hábitos puede hacer que la vuelta sea más llevadera.

¿Qué síntomas podemos notar?

El estrés postvacacional puede manifestarse de diferentes maneras.

A nivel físico

  • Cansancio
  • Fatiga
  • Sensación de fatiga
  • Alteraciones del apetito.
  • Dolores musculoesqueléticos.

A nivel emocional

  • Irritabilidad.
  • Tristeza.
  • Falta de motivación.
  • Apatía.
  • Nostalgia por las vacaciones.

A nivel mental

  • Dificultad para concentrarse.
  • Dispersión.
  • Sensación de tener demasiadas cosas pendientes.
  • Disminución del rendimiento.

No todas las personas presentan los mismos síntomas ni con la misma intensidad.

6 Consejos para preparar la vuelta a la rutina

1. Empieza antes de volver

Si puedes, dos o tres días antes de reincorporarte, empieza a recuperar progresivamente tus horarios habituales de sueño y comidas. Así evitarás que el cambio sea tan brusco.

2. Organiza tus tareas

Volver y encontrarte con una lista interminable de cosas pendientes puede aumentar la sensación de agobio. Organiza tu día y diferencia entre lo urgente y lo importante.

3. No intentes hacerlo todo el primer día

La adaptación necesita tiempo. Siempre que sea posible, empieza por las tareas más sencillas y ve aumentando progresivamente el ritmo.

4. Haz pequeñas pausas

Trabajar durante muchas horas seguidas puede aumentar la sensación de cansancio.

Introduce pequeñas pausas durante la jornada y evita prolongar innecesariamente el trabajo fuera de tu horario.

5. Recupera la actividad física

Mantener una actividad física regular puede ayudarte a gestionar mejor el estrés y a recuperar una rutina de descanso más estable.

6. Mantén aquello que te hacía sentir bien

¿Durante las vacaciones disfrutabas paseando, leyendo, haciendo deporte o pasando tiempo con amigos o familia?

No tienes por qué renunciar a todo eso cuando vuelves a trabajar.

La vuelta a la rutina también puede incluir momentos para ti.

La alimentación también importa

Recuperar unos horarios regulares de alimentación es otra parte importante de la vuelta a la rutina.

Dentro de una alimentación variada, podemos incluir alimentos como:

  • Nueces y otros frutos secos.
  • Yogur natural sin azúcar.
  • Pescado azul, como sardinas, salmón o atún.
  • Frutas.
  • Cereales y alimentos que formen parte de una alimentación equilibrada.

El objetivo no es buscar un alimento "milagroso", sino volver a unos hábitos de alimentación ordenados y variados.

¿Puede ayudarnos la suplementación?

La suplementación no sustituye al descanso, la alimentación ni la organización de la rutina.

Pero, dependiendo de las necesidades de cada persona, puede ser interesante valorar determinados complementos como apoyo.

Para estrés y nerviosismo

Dentro de la fitoterapia encontramos opciones como:

La elección dependerá de las necesidades de cada persona y de su situación concreta.



Para recuperar energía

Los complementos multivitamínicos pueden ser una opción cuando se considera necesario complementar la alimentación. Entre otros te recomendamos 

No se trata simplemente de tomar "algo para tener más energía", sino de valorar primero qué puede estar detrás de ese cansancio y qué necesita realmente cada persona.

¿Cuánto dura el estrés postvacacional?

En la mayoría de los casos es un proceso temporal.

Puede durar aproximadamente entre dos días y dos semanas, mientras el organismo recupera progresivamente sus hábitos.

Si el malestar no mejora después de dos semanas, resulta incapacitante, aparecen crisis de ansiedad intensa, existe una pérdida generalizada de la capacidad de disfrutar o aparecen pensamientos recurrentes de desesperanza o falta de sentido vital, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

Texto basado en
https://www.neolifesalud.com/blog/equilibrio-hormonal/sindrome-postvacacional/

https://psicologiaymente.com/clinica/estrategias-evitar-estres-postvacacional

https://www.suravitasan.com/blog/sindrome-postvacacional-sintomas-duracion-afrontarlo

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